sábado, 29 de noviembre de 2008

Gracias por noviembre

Gracias por noviembre (noviembre 2008)

Fugaz, qué fugaz,
fugaz como un cruce de miradas que se evitan,
tus ojos rebotan por sus cavidades,
no deben estar acostumbrados a encontrarse pupilas gemelas,
pero la seducción no pierde el tiempo y empieza a soltar ganchos,
deja de mirarme así, porque tendré que ir al lavabo.

Fugaz, qué fugaz,
fugaz como astucia de detective en una muerte absurda,
no te va nada el rollo enfermizo, y yo no dejo de delirar,
pónmelo fácil si puedes, no soy joven de sentimiento ufano,
y si no me gustaras tanto, sabría de sobras que ni siquiera estás tonteando,
pero a la que te descuides pienso darte un beso que me sorprenda incluso a mi.

Fugaz, tan fugaz
como la atención hacia China durante las olimpiadas,
"si antes de matarle se le puede convencer, se le convence",
decían dos chicos que no hablaban sobre imperios,
en mi realidad, las calzadas tienen baches y grietas,
y tú paseas dejando restos de encanto entre tanto estropicio.

Fugaz, qué fugaz,
fugaz como ropa planchada al alcance de unos críos,
casi mejor que sea así,
no habrá decepciones si eres un desperdicio,
tampoco tú las tendrás si eres un regalo,
y la gente seguirá cortando con los dientes el celofan.

Fugaz, qué fugaz,
fugaz como algunas cabezas que entraron en fauces de leones,
la melancolía consigue que encienda la tele para desayunar,
es tan estúpida y aburrida que me pone de buen humor comparándola con mis costumbres,
y la bata lanzada sobre el edredón formaliza lo que no me dió tiempo a pedirte:
"házmelo por gratitud; házmelo por vanidad".

viernes, 28 de noviembre de 2008

Buena confitura

Buena confitura (julio 2008)

Dijo: "no sabes dónde te has metido",
respondí: "no sabes dónde has caído tú",
nos fijamos en el esmalte de uñas granate,
y perdimos los escrúpulos.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Y todo lo que viene después

Y todo lo que viene después (febrero-mayo 2008)

No confundas lo original con lo genuino,
cambiamos, y no por ello perdemos honestidad,
las metas se desmontan y se ubican en otro sitio,
hazañas se convierten en dopajes, o así las solemos recordar.
Sabías que los mendigos resguardan el sentido de la vida?
yo tampoco me lo creo; los que conocí, hablában como si vomitáran,
mascullában insultos, escupían, pedían unas monedas,
y yo, pétreo, en la parada de bus, soportando el hedor.
Se han perdido los reflejos, sea hoy Día de la Paz o el de un funeral,
o no compartían día ya?
los tertulianos se aferran a los micrófonos para inventarse fertilidad en las tierras muertas de esta democracia,
las madres creen que sus pequeños y pequeñas no saben cuidar de ellos mismos,
y no les falta razón, pero qué absurdo vivir sin darse cuenta de las cosas,
qué absurdo, y qué desconocida, la plenitud,
por eso, debo marchar y preguntar por ella en cada rincón,
y, cuando lo haga, nadie podrá seguir mis pasos.

Me pasé por las oficinas del grupo islamista radical más cercano,
pregunté: "Aquí cómo está el tema de la reencarnación?"
"eso ya se hablará. Por lo pronto, tienes siete vírgenes para ti en el paraíso"
"siete vírgenes? todas para mi?"
"sí, sí, todas"
"ah, ostia...ostia, pero, si no tienen sexo los ángeles!"
"quién está hablando aquí de ángeles, maldito católico?"
"vale, vale! bueno, y mis petardos? y mi esparadrapo?"
"seguro que te atreves a hacerlo?"
"sí"
"seguro?"
"sí"
"pero, seguro, eh?"
"bueno, a ver..."
"un mariquita! si es que lo sabía..."
al final le convencí, pero el tío va y me saca cuatro formularios,
cuando vi el de papel vegetal: "(preguntaré por el excusado y me escaparé,
así nadie podrá seguir mis pasos)"

También me acerqué a un recital de poesía,
ahí estaba la decrepitud hablando de "árboles desnudos", "frío atravesando la ventana",
y lo peor es que los jóvenes también!
"luz tenue en las cortinas", "habitación huérfana de tu voz",
ánimo chicos, probad a salir de casa,
me recordáis a mi en mis peores tardes,
solo que yo me sonrojo, y vosotros os estáis magreando sin reparo alguno.
Luego, premios, aplausos, una radio de barrio,
que qué libro has leído, película has visto, cd has escuchado,
como un programa del Canal 33 improvisado,
canapés, palmaditas, y a taparse,
mientras siga vivo, no puedo volver a pisar un sitio así,
todos esperando al ascensor, huyo, raudo, escaleras abajo,
esto es a mi hábitat lo que el zoo a los animales,
por suerte, nadie podrá seguir mis pasos.

Quedo huérfano de verbo y los motivos se desmoronan,
agria la saliva, troceadas las uñas,
la sorpresa me rehusa en lugar de acogerme,
magia afónica por no tener nada que decir.
Visto la misma ropa de cuando deseaba conocer a gente nueva,
purgo con cada uno de los comentarios lo perpetrado bajo aquella inconsciencia,
bajo mirada clínica, tenemos mucho de basura,
llámalo tortura, conformismo, desídia, o alistamiento,
así que me quedo con lo aprovechable, la cultura,
ese desmadre efímero y sin encorsetar de adorables argumentos,
tengo la vanidad necesaria para escribir, y me sirve para invertirla en querer vivir.
Alguna vez probaste a andar por la calle sin adelantar a nadie?
yo avanzo cada cien segundos, puede que cada mil,
mi discreción es un rastrillo que todo lo disimula,
nadie podrá seguir mis pasos.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Señor Coste

Señor Coste (octubre 2008)

Buenos días, soy un coste

soy un coste que produce, pero coste
soy un coste que trabaja, pero coste
soy un coste que madruga, pero coste
soy un coste que consume, pero coste
soy un coste dirigido, pero coste
soy un coste ordenado, pero coste
soy un coste obediente, pero coste
soy un coste dedicado, pero coste
soy un coste silencioso, pero coste
soy un coste mal pagado, pero coste
soy un coste muy discreto, pero coste

soy un coste estafado, pero, aún y así, coste

soy un coste con dos fines de semana, pero coste
soy un coste que hace el trabajo sucio, pero coste
soy un coste con lesiones crónicas, pero coste
soy un coste comprimido en el transporte público, pero coste
soy un coste peón, pero coste
soy un coste en sumisión, pero coste

soy un coste peleón, y encima coste!

soy un coste por el día
soy un coste por la noche
soy un coste por la tarde
coste de doce a doce
oy un coste cuando meo
soy un coste cuando cago
soy un coste cuando duermo
soy un coste cuando ando

soy un coste cuando mojo
soy un coste, ahora y viejo
ese huevo, ese ojo.

martes, 18 de noviembre de 2008

Como pez en el plato

Como pez en el plato (julio-octubre 2008)

Hay que esforzarse por un mañana mejor,
pero, dime, a cuánto estamos de tu mundo avizor?
tarde o temprano se quedarán sin populismos con los que ganar votos,
quizá entonces decidan hacer las cosas bien para comprarnos.
Más fuego cruzado con el dedo en alto y autoritario,
son tan, tan graciosos...
argumentan desde los extremos y pretenden defender el sentido común,
Exxon, Shell, BP, Chevron, Total, ConocoPhillips,
aquí estan nuestros 'masters' del universo,
apadrinan parques y abogan por un futuro 'sin nada que temer',
ya se sabe lo que ocurre con las crías de los galgos,
las fachadas vestidas por anuncios de moda con escotes sugerentes e hipnóticos,
y, otra vez, el crudo dice: 'ahí os quedais!',
y la masa abstencionista: 'de qué hablais?',
de nada, majo, tú sigue con lo tuyo.

Parpadea un par de veces para no criminalizar a gente desesperada,
las recompensas son cosa de tiranos,
pantomima del peligro,
estragos de falsos ídolos de la rebelión,
todos los héroes murieron antes de convertirse en héroes,
no debemos dejarnos confundir por el magnetismo,
los más cercanos a ellos no salen en las fotos, porque las hacen,
a otros los llaman traidores por no soportar en sus huesos el infausto ingenio de la brutalidad.
Gargantuas y Pantagrueles en fase de expansión,
exceso de anabolizantes en el crecer milagroso,
para todo hay contraindicaciones:
la especie saldrá con las piernas por delante,
y es que esta tierra no dista tanto de un congelador:
deben respetarse unas reglas para su buen funcionamiento,
si lo engañas abriendo y cerrando la puerta repetidamente se estropeará igual.

Sí, casi todos opinan como nosotros,
pero somos los que somos, y así se reflejará,
la evidencia del desastre es otra forma de oprimir,
y debe ser tan fuerte la fe que acudo sin ella.
El manual del buen diplomático presenta sus credenciales,
da igual genocidio o matanza, hay que ser neutrales,
no es cuestión de que se rompan los acuerdos comerciales,
eso sí, declararon los hechos tristes y deplorables,
y, años después, homenajes y funerales.
Creo que te agujerearon la ciudad,
creo que esas armas las fabricaste tú,
pero es harto sencillo mearse sobre tus contribuyentes,
los recuerdos que el tiempo no borre los fulminará una jugosa indemnización.

Estigmas del orden,
parásitos de la pulcritud,
una causa justa y lógica, y las ampollas levantadas,
desafiar la ley para que opine el pueblo,
extraños muy extraños la enmarañan,
propios no tan propios la intoxican,
entre la burla de los contrarios, el silencio de los que escurren el bulto,
hay famílias que proteger,
el círculo vicioso es demasiado sabroso como para hacerlo parar,
y no importa que la honradez ayude a respirar mejor,
ser honrado también conlleva vigilar,
la avarícia exterior está al acecho de tus rodillas.
Algunos aseguran que la vida es sencilla y nos la complicamos,
pero es que hay que complicársela, en según que cosas, para vivir y no solo existir,
de lo contrario, los pies se vuelven ruedas,
solo siguen un raíl, no pueden decidir,
y cuando la aguja cambia, alguien lo hace en nuestro lugar.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Tan dolç com per a dir-te "bona nit"

Tan dolç com per a dir-te "bona nit" (juliol - octubre 2008)

Eren temps de no escoltar a qui aconsella,
mon pare em va cridar i em va fer jeure:
"guanya't la vida fent el que t'agradi,
és l'única manera de gaudir",
per estimar-te no em dones diners,
perquè, si me'n donèssis, es diria interés,
i això a mi, que ho faria tot per tú perquè em deixes ser honest,
que tan bon punt vas parlar se'm va enfortir l'esperit,
puc ser tan groller com per a dir-te amb cruesa coses que sé que et faran mal,
o tan dolç com per a dir-te "bona nit".
Fa respecte l'aspecte del futur,
resulta més convincent mirar de no donar-hi tantes voltes,
tot és clar i ben fàcil d'explicar,
si tenim mans, llavors ens hem de tocar,
l'amor és un diàleg on s'ha de cridar.

En Janis té una habitació per a ell sol,
de nit caça mosquits i els deixa en pots,
de bon matí, però, els allibera,
i va a l'estany del costat de casa a cercar tritons,
i mai es punxa, tot i no posar-se les espardenyes.
Sempre que puc, m'assec amb ell i l'ensenyo a comportar-se,
li explico que no està bé trencar-se el nas quan s'està constipat,
no se li poden fer aquestes coses als metges de guàrdia.
Sa mare pren café impedint amb els dits que la cullera balli al got,
diu que sap comprendre amb passió,
jo vull guarnir-la amb mel i mató,
però no està bé dir-ho, no està bé,
el pare canvia les rodes de la bicicleta al costat del camí,
jo l'incitaria a veure món lluny d'aquí,
però no està bé dir-ho, no està bé.

Marques ben blanques als palmells per les bosses carregades,
és ple hivern, hi ha vent esquerp al Poble Nou,
la llum dels fanals fa soroll, tot i que encara no s'han fos,
ni parades ni mestresses remenant el cullerot de les olives,
envasats i pisos per omplir.
Bars sense terrassa i amb les portes tancades,
els dies fan curt, ara com a l'estiu,
m'obligo a parar i escriure, o no escriuré més,
bajanades al cap que s'han de tallar d'arrel,
les foragito callant ben fort,
llavors transpuu entre poc i res,
i segueix la festa,
sota els llençols les necessitats guanyen terreny,
tot alló escrit sobre típex significa desaparició,
però haver-ho escrit és el millor que he fet.

El dia d'avui és un got d'oli que costa d'empassar,
no pot tòrçer menys l'expressió, i duu les sabates frapades entre elles,
la clarividència ensangona els pulmons dels febles,
encara rai que en tenim consciència a posteriori,
si no, el vertigen seria massa per al seny,
el cervell vessaria per cadascun dels seus plecs,
fecundes veremes de cossos humans,
però compte amb les braçades que s'emporten tot l'alé,
a un pas del cim es pot estar lluny de terra enlloc de a prop del sostre.
Dins la foscor on obro els ulls,
que es la foscor on els tindré tancats,
he descobert que us convé la meva soledat,
d'altre manera us arrossegaria al meu descens,
sense amoïnarse, caic grat i satisfet,
i és tant el patiment que venç...

martes, 11 de noviembre de 2008

Objetivo cumplido

Objetivo cumplido

- Vengo a devolver esto (n del red.: unas partituras)
> Vale, ya está
- ...
> ...
- Creo que lo devuelvo tarde
> Bueno, ahora lo veré
- Sabéis que lo devolvemos tarde aunque no os lo digamos?
> Claro, todo está gestionado informáticamente
- Joder, lo tenéis todo controlado
> Sí, sí, somos como el sistema: que todo lo ve, todo lo sabe, y todo lo controla
-Qué sistema?

domingo, 9 de noviembre de 2008

Todo el mundo termina por vestir de negro

Todo el mundo termina por vestir de negro (julio 2008)

Que el presente nunca imite al pasado,
pues su color se destiñe y gotea sin remisión,
la enfermedad se comunica por estigmas,
motivos a medio tejer con los que me rebané un pulgar.
Siguiendo a vueltas con el borrón y cuenta nueva,
recíclate, cojones, recíclate!
sí, puedes irte de viaje para encontrarte,
pero para respetarte hace falta mucho más.
Buscar las palabras justas no alivia, pero agota,
y, agotado, consigo descansar,
haga lo que haga, solo puedo reaccionar,
y regreso a Nacho Vegas, y...sé que por ahí no es,
palomares defecados que ya me fabrico yo, debo cambiar,
un lugar nuevo y excitante,
y, entonces: "(claro, coño, el Instituto Ruso!)".

Un instituto con su conserjería y su tablón de anuncios,
los visillos de las estancias lo recubren todo de secretismo,
la cafetería, semivacía, pero con una barra llamativa,
ella lleva un vestido de una pieza para enmarcar,
el amasijo de músculos que se le acerca también cree que está de buen ver y mejor yacer,
"Elsa, Olga o Tatiana?"
"Regina, Olga es mi hermana"
"Regina? italiana?"
"mi madre sí; yo, ucraniana"
y, con mucho criterio, el amasijo le preguntó que, entonces, qué hacía ella allí,
ella le respondió que esperaba a su hermana, que sí era rusa y daba clases allí,
el amasijo soltó una gracia desafortunada sobre si la ONU sabía que existía una família así,
y Regina, bueno, no se molestó ni en responder,
mientras callaban, me fijé en la amplia oferta alimentícia de la cafetería,
sus precios eran realmente populares.

Vuelvo otro día, y Regina aparece con una falda y una blusa de seda,
mira a su alrededor, se acerca, y dice: "tienes monedas para un café?"
tengo, me lo agradece, y yo: "no hay de qué"
bromeo "café con vodka?" sin demasiadas expectativas,
por sorpresa, me cuenta que no le gusta el vodka,
confiesa que un noviete borracho en ayunas le vomitó encima y apestó a aguardiente una semana,
seguimos hablando largo y tendido, y, cada vez, con mayor complicidad,
por esas cosas de las conversaciones, me pregunta por el amor sin sexo,
le explico que nunca lo he logrado ver así,
que deseo y devoción en el amor es como músculo y hueso para el cuerpo,
opina que no está mal, y tras el último trago de café:
"me acompañas a la biblioteca a pedir unos libros?"
"sí, por qué no? ahora pago", y cruzo los brazos,
ella me mordisquea la mandíbula con la camarera de espaldas, yo no pierdo la compostura,
y sí, su blusa es de seda; su pezón no me roza, se desliza por mis nudillos.

La biblioteca es el lavabo femenino, y corre el pestillo,
junto a la cisterna y a techo descubierto, noto unos pliegues de carne en su trasero,
"no estará caducado?", dice al ver mi preservativo,
"ah, pero caducan?", y ella saca uno recién adquirido,
se recoge un mechón mientras me lo pongo,
chupo como puedo su cuello cuando se inclina para sacarse la ropa interior,
fría como el hielo, inesperadamente me interpela: "acaba rápido"
la desoigo, y sigo besando y lamiendo,
con mi lengua en su hoyuelo, vibran sus cuerdas vocales: "acaba rápido"
y su mano sabe que mi espalda chorrea como toboganes de un parque acuático,
acabo lo suficientemente rápido para que no se inquiete más, y yo pueda pensar en alto:
"parece mentira que tengas sangre italiana"
y, sin decir nada, va y se marcha,
y yo espero en balde, y me marcho también,
aunque nunca me marché.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Somos los monstruos de los locos

Somos los monstruos de los locos ( mayo-junio 2008)

Hay cinco cosas que hacer en el baño, y todas fisiológicas,
una de ellas es callar, higiene de la razón,
piénsalo, piénsalo, y vuélvelo a pensar,
por cada oportunidad perdida te ahorras medio año de palabrería,
el fin de semana contamina mis desprejuicios cuando lo cruzo,
es ese tufo a caduco que separa lo que debe ser y lo que no debe ser,
es esa mala prensa de reparar en la vida de lunes a viernes, y luego curarse en reclusión.

Dios, como los paletas, se planteó 7 días y acabaron siendo 365,
sus hijos crearon años bisiestos para suplir su falta de sincronización,
Dios, pobre omnipotente, pasó las de Caín (por entonces no conocidas así),
la Madre Naturaleza le hizo sudar, mojarse, enfriarse y tiritar,
al final, tuvo que gritar: "por mi amor, dame un respiro!",
y se cagó en la Tierra y en su puta Madre marchando a otra galaxia a inventar,
con la confusión, unos cuantos precavidos se escindieron de su partido y formaron el Movimiento Alternativo Legal,
yo sigo sin entender por qué el M.A.L. coge prisioneros, pudiéndolos aniquilar,
y es que algunos filmes, de verdad, no se merecen crujidos de palomitas,
no hablo de Tarkovski, Egoyan, Angelopoulos o Salles,
hablo de silencios decisivos,
del estómago que requieren ciertos documentales.
De mayor, quiero ser como Daniel Day-Lewis,
vivir de mis pasiones y rodar obras maestras,
hacer del malo, del amigo o de princesa,
o, mismamente, ser uno mas de entre los extras.

Las chicas pinchaban vinilos del grupo de Mary Weiss,
ahora pasan de banda a banda por Myspace,
preguntáis si ya estoy aquí cuando me veis,
el "abierto 24 horas" cierra de cuatro a seis,
en Lagos no hay lagos,
hay, como en todos lados, gente que comete errores sin orígenes contextuales,
garrafales, sin modales, inexplicables, vitales.

Poco duró, pero qué bueno fue fichar a Edgar Davids,
efectivo como los singles rockeros de Lenny Kravitz,
Shaggy y Toploader solo ven espaldas,
todos perdiendo el culo por Amy Winehouse,
existiendo aún Mavis Staples y Sharon Jones,
Makeba, Kekaula, Mariam, Willis, Thomas, y demás,
coño ya con Amy Winehouse!

En la mitología nórdica aseguraban que el espíritu del Dios de los árboles se quedaba en las páginas de los libros hechos a partir de su madera,
algo que me acabo de inventar, pero que, dicho con convicción, sonaba creíble.

Anoche todo eran paseos con el perro y comercio ilegal,
las fotos más espontáneas se hicieron en sitios ruidosos,
Nixon habita en las Camotes con Elvis y Sofía Mazagatos,
en la isla de al lado, Kennedy hace lo que puede con millones de gelocatiles,
despegar la etiqueta de las cervezas significa no follar,
ser fan de los films de la Coixet: follar mal,
balas de calibre "hard" en la fiesta de la polución nocturna,
ritmo contínuo y progresivo con un destino exultante.

Lo que no sale en sus anuncios hace cola en el Instituto Pons,
dos calles después, un tío vendiendo rizos de Coby Jones,
robo un tirabuzón mientras coincidimos en que levantarse a las cinco tiene tanto de digno como de putada,
la frase que ahora sigue va a la clase de las determinantes:
"siempre hay que pensar en las cosas buenas de la vida, porque terminas antes",
me saco mocos cuando veo que la vida es engañarse pensando en que hay algo que buscar,
me saco cera cuando observo que la humanidad entera fracasó en lo que yo voy a encontrar,
para vivir en tranquilidad no hay que buscar respuestas que no se puedan asumir,
para vivir en falsedad no hay que buscar respuestas que no se quieran asumir,
asumir, asumir, asumir!
catarsis, catarsis, catarsis!

jueves, 6 de noviembre de 2008

Diminuto ángel bruno de belleza apabullante con chaqueta de cuero sobre camisa de cuadros

Diminuto ángel bruno de belleza apabullante con chaqueta de cuero sobre camisa de cuadros (octubre 2007)

Como en las otras tres canciones, baila moderadamente al inicio, para desconectar pasado minuto y medio. Se para. Carga peso en su rodilla izquierda. Rebusca en su bolso de tela. Otro tipo pide paso, camino del lavabo, y esta vez ya la tengo casi encima, me pisa, pero nada, minucias, solo la goma exterior. A su lado, un asiduo a "Tunnel", a las imágenes a cámara lenta con música, y a los regalos por San Valentín, junto a una mujer que habita un universo de Converse, pantalones pitillo y flequillo, unidos en extraños lapsos de sus vidas en que creyeron poder ser una pareja. Mientras, ella hace rato que ha dejado de rebuscar, y pasa la uña de su índice izquierdo por los pliegues de la palma de su mano derecha. Huele a tabaco, y, sin embargo, espanta el humo de los cigarros ajenos que va a parar a su cara. Mira a un lado. Mira al otro. Me mira. Mira al escenario. Ahora está justo delante mío. Su melena cae algo más allá de sus hombros, está desordenada, quizás porque con el primer grupo sacudía la cabeza. Lentamente, tiende a ir hacia atrás, como si el sonido de los bafles la empujara. De hecho, noto el pecho en mi espalda de una de las dos alemanas de detrás. Mis antebrazos cruzados inician contacto con su espalda. Me pisa la puntera con su talón, pero la impasibilidad es mutua. Saca el pie. Suspira. Aplaude por inercia, como aquel que en misa sigue el movimiento de los devotos con medio segundo de retraso. La tengo a un palmo, y me entran ganas de lamerle el cuello. Tambien podría probar a invitarla a una cerveza, a una pensión, o ahogarla a la salida y esconder su cuerpo en un lavabo público, pero hay cuatro cosas que no me atrevo a hacer, y una de ellas, además, no la quiero hacer. Su cuerpo, por cierto, tiene forma rectangular. Con esta canción más sincopada, los pechos de la alemana se restriegan a la largo de mi espalda. El ambiente es agradable. Los grupos, cavernosos; la sala, una gruta. Me pareció ver que se mordía las uñas, pero no tienen aspecto de sufrir tal tortura. No habla, no dice nada. Nadie viene con ella, y nadie parece darse cuenta de ella. No entiendo muy bien por qué. Sus ojos son inexpresivos; su boca, media mía. Los pechos de la alemana se despegan cuando ya los sentía como propias protuberancias dorsales. Directamente, nos tocamos. Su nalga izquierda se aprieta sobre mi único pene, que se desconocen por la ropa. Y me pisa el pie entero para, por fin, decirme: "perdón".

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Ciudades occidentales

Ciudades occidentales (julio-agosto 2008)

Verano ya, y el centro es un hervidero,
la periferia, lejos, perece sin extranjeros,
falta gusto, exotismo y plan publicitario,
es escaso el dinero; no así los orines,
aerosol sobre la oxidación.
Obreros que descansan a la sombra, en un rincón,
el proveedor no pasó, bebo zumo de piña,
el vecindario derribado se compensó con inanición,
extrarradio: repisa de lo cosmopolita.
Vulgar, dejado, irresponsable con vicios occidentales,
egoísta como el televidente o el que vacía el mueble-bar,
pienso en que es extraño que el cesped huela a cloro en medio de la ciudad,
que es penable esta indecisión vertical de despojo,
y es que la lluvia corta levanta la humedad,
solo si perdura se recupera el frescor perdido.

Curado de envídia, orgullo y atención,
incitado al improperio por cada ser puntilloso,
una persona interesante no se construye a base de sofisticación,
así solo es un cubo óseo y carnal repleto de basura frívola y hedonista,
risas tan ruidosas como gritos,
avestruces sin cabeza embestidas por depredadores,
bibliotecas de autoayuda, almanaques de cinismo,
y la gente sufridora se dedica a tener hijos.
Culpables en un mundo rico por el lugar ocupado,
el pánico es tan invisible como injustificado,
una conciencia acobardada; una existencia aparatosa,
excusas, incongruencias, distracciones y decepción,
barrenos de realidad en el positivismo decretado,
qué importan los que cayeron por intentar explicarse...
no persisten, murieron entre la indiferencia.

"Verde coral, donde se baña la belleza de tus ojos,
luciérnagas entre las ramas, negando la oscuridad,
el aire que se encoge, bailan tus tirantes,
explosión de fuego blanco, llama viva en la pared"
el cantaor en trance no sabe nada sobre mi,
pero desgarra los recovecos donde permanecen, mal encajados, mis sentimientos,
son resoplidos fondos, nucleares, insalubres,
son enfados, son gemidos, son jadeos,
campan a sus anchas al menor despiste,
se hacen fuertes durante el cambio de guardia,
pajas que desatascan las altas horas de la madrugada,
leyendo hasta soñar con palabras,
miríada de opciones y la misma remisión:
"barullo de ratones escapando del fuego,
los sentidos sometidos a la dispersión,
nostálgico desertor"

El sol está intratable, cae su radiación,
parece hierbajos fritos el centeno,
bajo el cedro, heces de perro compactas,
y en la radio informan de que otro ciclista se rompió la clavícula al caer.
El agua de esta botella ya se ha poblado de burbujas,
son mis ojos o el cristal lo que está ensuciado?
viento atizado porque este es su territorio, no se puede entrar así como así,
los últimos edificios se hunden en el horizonte abandonado,
marchamos porque queremos y porque no hay motivos para quedarse,
no hay día madurado desde la penumbra que nos oculta el descanso,
no hay noche tan apagada que tenga camino trilero,
solo nubes del carajo que no hacen más que imitarnos,
y es que la lluvia corta levanta la humedad,
solo si perdura se recupera el frescor perdido.

martes, 4 de noviembre de 2008

Bebiendo agua por supervivencia

Bebiendo agua por supervivencia (4-8 septiembre 2008)

El tren no hace "chu chu!",
ruge como rasgado por las vías,
con aire acondicionado condicionado por el chófer,
sin rastro de bandidos ni Buster Keaton.
Bebiendo agua por supervivencia,
cómo no pensé en ello en el comedor?
hay gente haciendo filigranas para lubricar sus vidas,
hay plantas en las ventanas de los jefes de estación.
El sueño se ve delatado por el silencio,
cuelga ropa casi desprendida de las rocas de Valls,
el revisor se pasea sin tenerme en cuenta,
en casa ya desplegaron los controles de rigor.
Ahora mismo, estamos atrapados en la existencia,
y si el tren descarrila, que enfile hacia las grutas de la mina,
no hay polvo más narcótico que el carbón.

Buzón petado entre los impecables,
salpicones de cemento en la pared,
ondean las banderas, saludan los problemas,
rotondas para no girar.
Chupas de cuero con musgo húmedo entre la solapa del cuello,
pellizas, tejanas y bufandas por doquier,
no se agota, no trasciende,
llueve con pereza.
Plástico triturado junto a las vallas,
calaveras ataviadas de doncellas,
cerveza por la manga, manga por lamer,
narices que gotean con urgencia.
Escalofríos al anochecer,
no soy serio, no soy eufórico,
como el que gana por la mínima pudiendo aplastar.

Los latidos de los bafles retozan salvajemente con mis oídos,
el desvarío se ha adueñado del personal,
soy el único hombre sobrio que no es un psicópata,
y solo puedo garantizar lo primero.
Ya te peleaste con las puñetas de tu jersey,
ya desatendiste con naturalidad a los necesitados de estímulos,
estoy lejos,
lo suficiente para solo ver resplandecer el fuego del mechero en tu mano,
cada segundo se escurre de forma banal,
tienes alguien que te quiere,
alguien que se ha masturbado todo el verano por ti,
pronto vuelve,
comerá perdices,
a mi aún se me escapa el secreto de los fogones,
y, como puedes leer, los latidos no han destrozado la neurona en la que habitas.

El tren no hace "chu chu!",
chilla como espoleado por la catenaria,
con DVD's rallados proyectados por el chófer,
sin rastro de Dumbo ni brujas.
Bebiendo agua por supervivencia,
cómo no pensé en ello en el Opencor?
hay gente adoptando posturas para lograr desterrar sus vidas,
hay rúbricas grafiteadas en los muros de cada estación.
Los oídos zumban sin cesar,
no estoy viendo el paisaje, estoy notando la sinergia del vagón,
el revisor esta vez no pasa de largo,
a puerto no ejecutaron los controles de rigor.
Ahora mismo, estamos capturados por la existencia,
y si el tren descarrila, que se hunda en las cañerías que van bajo el mar,
no hay brisa más histórica que el gas.

domingo, 2 de noviembre de 2008

(Sin título)

(Sin título) (agosto-octubre 2007)

Hay ruidos que se alejan, pero esta noche estoy yo,
las cortinas tosen a cada uno de sus susurros,
nocturna Madre con eficientes vigías,
mosquitos chamuscados en la pantalla de la lámpara.
Cariñosa, resguarda mis temores en su oscuridad,
la luz del día ya volverá a hacerlos evidentes,
imperativos sísmicos toman lo suyo en mi tranquilidad,
arrumacos de caos y revelaciones intermitentes.
Más o menos, estamos igual,
yo no sé ni por donde empezar,
tu no tienes ni para empezar,
entre tus riquezas, me siento mendigo,
jurando "la vida se toma su tiempo para romperte,
la vida se toma su tiempo para acabar contigo"

Aprovecho esta noche para pronunciarme,
la luna sólo escucha cuando está llena,
al volver, se dejaba ver fugazmente entre los edificios,
la secundaban luces juguetonas en un espacio incalculable,
era un mar opaco sin espuma que invitaba a naufragar.
Los crujidos de las vías resuenan de forma hueca,
alrededor es un pozo sin fondo con sombras y perfiles,
ráfagas de luz enfermiza que dan la extrema unción a las puertas de esta tumba exterior,
miseria y misericordia se encuentran en algún callejón,
se arañan como anónimos desubicados obligados a ir de la mano.
Final y principio chocaron, se han de volver a descifrar,
pasadas las mejillas, las lágrimas toman velocidad,
descubrió que estaba enamorada de estar enamorada,
lo arbitrario era la persona acostada,
y eso le garantizaba dolor, pero le impedía vivir sin pasión.

Puedo morir esta noche, de aventura por la periferia,
también con un hueso de oliva, u oxígeno en una arteria,
así que haz que te repitan "ya te había avisado",
lo que tenga que ser, será.
Sangre, dulce y amarga a la vez,
se me adhiere a las manos, ahoga toda transpiración,
cada vez más pegajosa, me dibuja las huellas
e incordia toda articulación, amén de los daños.
Los viajes bañados en alcohol se espacian con los años,
siguen habiendo inquietudes, pero se pierde el entusiasmo,
el sol aún afligido sólo provoca desvelo,
los jubilados junto al poste de autobús, un mal presagio,
le aparto la cara a la conciliación,
sólo en contradicción extraigo sustentos.

Noche, si te he visto, ¿cómo no te he olvidado?
la glorieta de madera retiene periódicos viejos,
desde hace minutos, pertenecen al pasado,
el bochorno es aliento de demonio,
tuerce las varillas de paraguas absurdos.
Un gato en los andamios, atento aunque plácidamente dormido,
los pasos del vigilante nocturno rodean su ronroneo,
por la mañana, los obreros le dan trozos de embutido,
quizá un día de estos bajará la guardia,
y podrá alimentarse de vida hasta que le vuelvan a golpear.
Si no es ésta, seran otras heridas, qué más da verla ensanchar,
cada plato roto tiene su historia,
el ceramista pasa en mi nombre a cobrar,
los textos plasmados con bolígrafos averiados parecen morse,
noche, eres delictivamente bella.