domingo, 28 de diciembre de 2008

Genocidio al buenrollismo

Genocidio al buenrollismo (agosto - diciembre 2008)

No te miraba a los ojos,
yo te miraba a los dos,
hay que ser realista pero también positivo,
es un conflicto de intereses que solo puede terminar a cabezazos.
Oh, vaya, en serio? no te gusta el boogaloo?
bueno, con un poco de suerte Tarantino lo utilizará en su próxima peli,
no, este mes tampoco voy a poder salir,
aún me queda una letra del concierto de Tom Waits por pagar.

Reprimíos, reíd, y barred bajo la alfombra todos vuestros miedos,
sed felices, que da más tema de conversación en un restaurante,
altares para quien señala a los capullos sin fijarse en las raíces,
es reconfortante tiranizar a Bush por hacer lo mismo que tantos otros,
más artistas de culto que desautorizan a los críticos por frustrados,
no resultaban tan beligerantes cuando las opiniones eran halagos,
y de qué sirve ser honesto si no tienes talento?
yo no hago nada con eso,
explicaciones por aquí y por allá,
no.
interpretación.
mírame a los ojos cuando te hablo! interpretación.

Pues sí, hay gente que sonríe en el Tercer Mundo,
aquí, en general, aún no estamos tan desesperados,
los avariciosos no son pervertidos,
solo tipos adaptándose magistralmente al hábitat actual,
y no tienen nada de justas las votaciones que ganan gente que se cepillan la dignidad de las personas,
solo es sentencia y despotismo encubierto.
Hay esperanza en un cambio de rumbo echando un vistazo a los precedentes:,
no ha costado nada sacarse una crisis de la manga para saquear libremente los fondos públicos,
resultó sencillo propagar el sida y culpar a africanos y homosexuales,
debo inventar algo así, pero con efectos vasectómicos.

Y queda mucho por hacer,
sí, mucho tiempo que perder,
de hecho, podríamos ir suicidándonos un dia de estos,
pero después de hacer la digestión, o nos sentará mal.
Más oculto que el regocijo en el acto bienintencionado,
más cansino que un concierto con público participativo,
la cámara lenta se trajina todo sentimiento a base de sensiblería falsamente redentora,
abolámosla, antes de que siga albirando a más bipartidistas.

Aquellos que se hacen cruces del hedor de los indigentes se dicen devotos del cariño,
los que van por la calle escuchando música o jugando con el móvil creen que falta curiosidad,
y qué paletos los americanos confundiéndonos con los mejicanos, eh?
algo así como nosotros con indonesios y tailandeses,
árabes y marroquíes; alemanes y austríacos,
africanos; la Europa del Este.

Felicidades, no me gustas,
es el riesgo que corremos cada uno de nosotros al expresarnos,
portadas sensacionalistas en supuesta prensa 'progre' y entrevistas a banqueros que hablan de crecimiento y no de comisiones,
decir que un libro no se debe valorar por su cubierta es una frase de peso para estar sentenciado,
y, llamadme malpensado, pero nunca he visto el poster de un gordo en la habitación de una gorda,
honestidad y resignación a veces son hermanos siameses.

Lleváis cierta ventaja,
es preferible sonreír como un gilipollas a no sonreír como un gilipollas,
me dí cuenta que 'amour fou' se parece a 'amorfo',
y no quiero hacerme el exótico en las zonas para turistas del Sudán,
no quiero ser un hombre sin contacto humano pero con perros,
son majos pero cansinos los perros,
son como los...

Estúpida solemnidad, inercia, y buenas intenciones superficiales,
pero no todo está perdido,
no abundan los que llaman 'compañero' a su pareja.

sábado, 27 de diciembre de 2008

El dilluns que vaig passar sense tú

El dilluns que vaig passar sense tú (febrero-mayo 2008)

Desperta un altre dilluns que no pesa: és el luxe real,
el sol encara tebi arriba al menjador, i m'he dit:
"Arnau, això no ho escriguis, que està molt vist",
he tancat els ulls, però també m'he llevat,
m'he assegut com dissecat al llit, amb el cervell en disbauxa,
un malson amb més mal que son m'ha trastocat,
d'ell em queda l'angoixa de sentir-me ofegat pel sac.
Pixat i rentat, pells de fruita i bol amb llet,
he deixat la ment en blanc mentre escoltava cruixir els cereals entre els queixals,
després he pensat en pensar a respondre als d'aquella feina,
he pensat en el noi que va rebolcar-se ridículament per terra al sortir del metro,
i m'he enrecordat de tú, de lo de dissabte,
d'un diumenge més difícil que els d'altres ressaques,
sí, tot just llevat trucar-te era un bon moment,
però llavors...

L'hora no era a l'hora, ja feia tard,
surto al carrer deixant que el fixador de la porta rebi el ferro sense topar, com sempre,
els semàfors van de blau, negre i porpra,
gossos lligats als barrots de les bastides,
pares i fills no s'escupen pinyols d'oliva a la cara,
els arbres arrosseguen la brossa al seu sot amb les arrels,
els lladregots es trenquen els dits,
els gegants respecten als petits,
somric front un bailet obstinat a treure's la caputxa,
i el ionqui burxant a la iaia,
i la iaia que diu: "fot el camp, borinot!",
i va ser escoltar "borinot", i tornar de nou a un temps que no vaig conèixer.
Travesso el parc sense nom en espera del gran pensador que encara està per nèixer,
aprofitant que conserva les cabines, volia trucar-te,
però llavors...

El cap estava massa ple, el coll rebia les patacades,
em vaig vestir ben modat, i vaig anar a passejar,
al saló dels finestrals, les entelèquies compartien berenar,
els escriptors costumbristes badallaven amb les anècdotes de la imaginació,
fumaven en rotllana, i emmudien quan la veien apropar-se,
la refusaven si els prenia pel braç per treure'ls a ballar,
i ella dibuixava un somriure estúpid, sense saber ben bé com reaccionar.
Cony d'imbècils, embadalits amb la carn crua,
d'aquella mena de mitja-merdes que van de bracet amb els coneixements,
cabrons altius amb vivències artificials,
qué en saben, aquests fills de la gran puta, d'en Edgar Allan Poe?
bé, jo tampoc en sé res...
però sé que un sempre s'ha d'embrutar,
perque no només et garrinejen, també tú potinejes el que està net.
Buit el cap, vaig decidir trucar-te,
i llavors...no vas contestar.

Vaig preguntar a la noia per tú, però no en sabia res,
així que li vaig dir: "ja el trucaré després",
i, una mica decepcionat, vaig marxar del parc,
al costat de la sortida, una fuita d'aigua convertia la terra en fang,
per moments, es formaven bombolles ben inexplicables.
Sempre hi han bars disposats a rebre't entre les quatre parets,
de les seves, penjaven cartells d'en Casas i el logo de Schweppes,
resulta que el ros espigat que ens va presentar la Marta estava amb els seus amics,
jo em vaig fer l'orni i em vaig asseure d'esquenes a ell,
a fora, espurnejava el principi d'un ruixat,
els colls es veien superats per les espatlles,
la roba estesa a les façanes era protegida amb plàstics,
i la gent s'arraulia sota els portals mentre esperaven l'autobús.
Gelat dilluns en que va semblar que no estava per tú,
però hi vaig pensar sovint.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Historia de un bloqueo

Historia de un bloqueo (octubre-diciembre 2008)

No te dejes cortar tus alas, ángel,
curioséame sin entregar nada a cambio,
esto es lo que hay, no te quiero engañar,
no te trataré bien porque no pretendo hacerlo mejor,
gruño para que te quede claro el peligro de exponerse,
otras ya usaron su picardía,
y mis golpes dejaron señal.
Cruje el bello envoltorio de cualquier caramelo,
pareces valorada, tan referenciada en elaboradas letras,
pero solo es fachada, y la humedad se adueña del interior,
hay alfombras deslavazadas y camas calientes,
habitantes con síndrome de Diógenes reforzando los pestillos con fijadores.
Cual órgano rechazado por un cuerpo diezmado,
juntos sería mucho mejor, pero solo funciono por separado,
la incapacidad para querer lleva a un colapso demencial.

No, ángel, no, no te dejes desplumar,
nadie sabe lo que te conviene, vigila mucho con quien vas,
es un engorro no entenderte del todo,
sé que me pierdo lo mejor,
pero no pienso engañarme,
ni quiero que te sometas.
Oye, estan muriendo hombres,
a estas horas nadie pasea,
te lo cuento aunque sepa que dejaste la ciudad,
no hago daño a nadie si improviso tu compañía,
ya lo hacía cuando podía tenerla.
Sería por los meses que nos observamos,
por eso las prisas estuvieron a punto de vencernos,
el temor tuvo esta vez verbo más ágil que la debilidad,
y solo sé de buena fe que yo me di cuenta.

Duermen mendigos en el cubierto de piedra de la esplanada,
antes fue el blindado de una batería, y, seguro, un sanedrín,
hay platos por recoger en los balcones de la colina,
hay sillas, escobas y resplandor,
una sala de estar con las ventanas empañadas por las calderas del hospital,
matrículas de hojalata dobladas, pero sin destornillar.
La metrópolis batalló con la tormenta y está exhausta,
aceras doradas sobre los charcos de los desniveles,
el frío hurga en los deslices de mi ropa,
la mucosidad de la garganta engaña a mis amígdalas, absorbo sin absorber,
y un colchón de hojas secas disimula las marcas del tóxico que ahuyenta a las ratas.
Cada dios loado es un retrato del destino,
aquél que unos repudiamos y otros confían cambiar,
y que, en el fondo, es como un adolescente sin perspectiva atrapado en la melancolía,
esperando a la Historia y encontrando la historia que surge esperándola.

La variedad, efecto de un corazón curioso,
recolector de personas interesantes,
solo especiales cuando dicen que sí,
no es menos verdad lo que observas si no lo compruebas,
y hay mucha cosa de muchas cosas,
aunque el cuento es el de siempre,
inmerso en mi guerra civil, no estoy a punto para una mundial,
el resultado sería del todo devastador.
He conocido un sexo que me daba de lado,
pero dicen que todo suele terminar en un festín de risas,
debí perder ciertas facultades en una indescifrable anomalía natal,
no me gusta demasiada gente, y la que me gusta no me gusta demasiadas veces,
solo aspiro a seguir cuidando de la atención, de la palabra, y de la austeridad,
y, cuando haya amor, no tardaran en formarse los anticuerpos,
este cáncer ya no me coge desprevenido.

domingo, 14 de diciembre de 2008

La bella vita (mentre ancora è bella)

La bella vita (mentre ancora è bella) (febrero-mayo 2008)

"Ah..." se ordenará "hahaha!",
la nariz rota podrá respirar, aunque sea con dolor,
la sintonía no será triste, será emocionante,
morir, moriremos; pero antes quedan cosas por hacer.
La compañía será contada y escogida,
la soledad, mi casa de citas con la placidez,
el techo me cubrirá del destino,
la comida será básica y alimenticía,
la ropa repetirá temporadas,
el espacio vivirá en las estanterías,
dinero habrá lo justo y necesario,
la curiosidad nunca desgastará,
el capricho solo se empeñará en exhumar toda sencillez,
la tristeza, a ratos, se inflamará,
y el fallo no habrá meditado,
el error seguirá cavilando "a posteriori".

Morirán los multicines, pero siempre quedará la filmoteca,
los sex-shop conservaran la cubeta de DVDs de saldo,
acudiré cada varios meses a la tienda de discos de esa antipática,
seguiré sin tener muy claro el motivo, si tampoco es nada guapa,
la peripecia, que tanto me aprecia, me volverá a dejar vendido,
la experiencia no dirá nada para explicármelo todo,
el momento, en cambio, ya me dijo: "no seas zopenco,
que el blues nacional es el flamenco",
comprenderlo será cuestión de educar los oídos,
todas las decisiones tomadas serán correctas, siempre y cuando no se piense en las no tomadas,
no confundiré las huídas con misiones,
y leeré la Bíblia en condiciones,
sin buscar dogmas ni soluciones,
con los ojos límpios, paciéncia, y atención.

Intentaré que el ensañamiento se deje las pistolas en casa,
eso sí, cuando el cargador ya se haya vaciado hacia arriba,
me consumiré observando hacia lo que giras la cara,
me adentraré más en lo que no te permites pensar,
al final de las miserias estará la honestidad,
al final, seguro, donde está la libertad,
y otro menú de nervios engañará a mi estómago.
Me enamoraré de forma sana,
solo cuando estemos a solas, pero mucho,
cámaras de infidelidad seguiran nuestra improvisación,
no entenderan de motivos, situaciones ni tracción,
cada verso que escriba, el tiempo lo firmará por mi,
se mezclaran astracanadas y premoniciones,
sentiré la sal en mis pulmones, pese a estar en el barco,
y seguiré llorando,
no expulsar según qué cosas me podría colapsar.

El pequeño y la pequeña creceran,
encontraré en sus ojos todas las horas de mañana,
lo amable seguirá desconociendo a lo profundo,
los capullos se irritaran con el desorden de los genios,
los puñetazos en la mesa se quedaran en sainetes,
habrán más salvajadas que se conmemoraran,
todos repetiran los mismos errores en escenarios cambiados y con diferentes ropajes,
la maternidad se publicitará junto a las esquelas,
nada será difícil, solo cuestión de hábito,
no estaré a oscuras, estaré en penumbra,
o sí estaré a oscuras, y diré que es penumbra,
y seguiré caminando por todas estas calles,
seguiré caminando de noche,
de noche casi de día.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Seguridad, llévense a este tipo

Seguridad, llévense a este tipo (marzo-junio 2008)

Sin dramas, confieso que cargo un exceso de tiempo sin llorar,
por qué?
esos sollozos son salud,
me hacen ver de qué río cuando me río,
y que ya no río sin un río lacrimal.

Sin ello, uno se ha de engañar,
andar es dar pasos, y no caminar,
la existencia se queda a pelo cuando se desviste,
ya no la cubre el miedo,
y la tragedia hace grumos en el jugo del cerebro,
y es persuasiva, trilera, liante,
y se desliza, la muy puta, no se deja agarrar con las manos,
y se parece tanto a aburrirse...como japos y coreanos,
y se carcajea de mi y mis decisiones,
de mi, agarrado a las faldas del sentido común,
que no estoy de buenas con las virtudes, pero hace falta valor para reírse de mi.

Cuándo has visto a la bruma espesa brillar?
querer es poder, pero eso ahora no servirá,
dicen que pensarlo es un signo de vitalidad:
"no lo verás. En tu caso, surgirá",
ya no estoy seguro de que sea cierto,
o de que justamente esto lo haga cierto.

La vida es un buen motivo para enfrentarse a las utopías,
tras dejar de respirar, sobran horas para dejarse vencer,
yo, aquí, veo que me equivoqué de lugar,
es tan clarividente el pesimismo que cómo no tomárselo en serio?
no logran asumir la fragilidad del cuerpo humano,
despotrican de las enfermedades de su gente querida,
y una evidencia flota en el ambiente:
es tan sencilla la fatalidad que cómo no entenderse con ella?

Pararse a pensar mata igual o más que un corazón quieto,
solo hacen falta segundos de tranquilidad para percatarse de la desgracia,
ver las puertas del callejón cerrarse, escaleras de incendio soltarse,
y el cielo abierto es una mala salida si deseas regresar.

El cuerpo pide tiempo muerto, nunca imaginé que fuera tan estúpido,
huesos desgastados, músculos revueltos,
es un ritmo frenético, pero siempre preferí la vida a la existencia,
gana de calle el misterio al futuro acostumbrado,
por muy destrozado que quede, ella, en el horizonte, es mi consuelo,
soberana y salvadora, me recogerá.

La naturaleza es un cliché rockero, quema sus décadas en días,
yo no soy un cínico, solo un tipo en sintonía con su época,
en eso te conviertes cuando no flotas en un mundo de fantasía,
en eso o en el perro de unos traumas que te ponen bozal.
La infancia merece compasión, siendo deshonesta y enseñándonos mal,
la juventud rueda de forma senil,
la vejez tendrá que andar cadavérica.

Cartas tomadas en el asunto que no dan juego,
la pena avanzando hacía el "coste cero",
lo bueno, impuntual, como es habitual,
durante la hecatombe, estaré en la pila de los precipitados,
pero ojalá moribundee lo suficiente para, en el silencio espectral,
oír silbar al viento, y pensar: "es música celestial".

El saber no te juzga, y está dispuesto a ayudar,
su mantra se repite cuando te quieres centrar:
"recuerda siempre esta sensación de verguenza propia,
es la lógica, que vuelve a ti, y está sedienta",
oh, viejo sabio, estás hecho un cabrón,
pero estamos de acuerdo, cada arruga es una batalla menos,
y yo tampoco sería un mendigo digno,
un trozo afilado de cristal es fácil de encontrar

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Poros como gargantas

Poros como gargantas (enero-abril 2008)

"Si eres gay, eres un desperdicio",
a mi, que estaba más que convencido,
"silence is sexy", cantaban nuestros héroes,
lo primero que me animó fue cuando cruzabas las piernas y sujetabas con la punta de los dedos tu zapatilla,
ahora que lo sabes, por lo que más quieras, no dejes de hacerlo,
pequeños fetichismos resguardan la llave de la atracción.
Por eso, el próximo verano déjate el bikini puesto,
a veces no te miro e imagino que tu cuerpo está así,
si encuentras de mal gusto el comentario, es fácil,
reléete la letra, y sáltate esto,
porque, al fin y al cabo, tienes a las gracias de tu parte,
tienes al jurado de mi atención untado, guardan el diez para tu actuación,
observo plácidamente el techo cuando noto tus manos rondar sobre mis piernas,
sé que estaré un buen rato echado hacia atrás y con los brazos apartados cuando discutes por encima mío con alguien, porque no te darás por vencida nunca,
pero ya está bien así.

"Sí, así se habla, esa es la actitud deseada"
después de tanto tiempo, volví a conceder,
"la suerte nos sonríe, y, si nos da la espalda, podremos reirnos de ella sin que se entere"
"sí, el vaso se llenará a base de escupir."
Vestías toda de negro, pero no como esas góticas,
tus labios eran finos, tus dientes vivían encarcelados,
tras tus ojos ví sirenas, y supe a dónde ir.
No hace falta que jures que tú también serás de las nubes,
el cuerpo es prestado en la tierra, y, tarde o temprano, todo es silencio,
la espera, no obstante, les resulta insufrible, y lo hacen notar,
ellas, envidiosas, envían lluvia para empapar mis gafas,
tan ansiosas, deseando verte llegar,
diles que tendran que esperar un poco más,
que aún les queda mucho mar por saquear,
que antes yo me tendré que desintegrar.

No sé si alguna vez llegué a estar tan desnudo y desprotegido ante un sentimiento,
quizá con la fractura, ese dolor que me paralizó de cuerpo entero,
y que, al marcharse, solo dejó mareo,
pero en esto no hay dolor, aunque solo acierto a sonreír,
no hay mareo, aunque me cuesta mantener la razón.
Puñados de confusiones me presentan como un traicionero sol de invierno,
ya sabes: te cosquilleo en casa, dejo que te hieles en el exterior,
no me arrepiento ni me avergüenzo de nada,
es una sentencia tan fea como cualquier otra verdad.
Día tras día, hago menos promesas, dar la palabra adquiere su verdadero peso,
la mayoría de las veces nos comprometemos en cosas que solo con el tiempo sabemos si somos capaces de realizar,
solo lo básico se asume con convicción, el resto es pura moralidad.
Hambriento de un presente de formas curvilíneas y desiguales,
voraz de algo veraz, ando dispuesto a devorarte,
dejes azúcar en las encías, o lágrimas bajo el paladar.

Es magnífico toparse con algo cuando no buscas nada,
como pepitas de oro halladas pescando carpas en el río,
así que "Pau, demana el cava, que això s'ha de celebrar!",
y "Jaume, hi ha més birra? que això s'ha de celebrar!",
y "avi, treu el vi, que això s'ha de celebrar!",
y, al día siguiente, nada cambia,
todo sobre ti se me ocurrió cuando estaba sobrio,
te presentaste, y el cerebro se puso a dar volteretas,
mi moneda de la suerte, lo que empeoré no lo veré, inmutado.
Si he de trabajármelo duro, me ganaré hasta mi última miga de pan,
si puedo descansar, ven a echarte, y estemos un rato más,
hay huellas que se borran con facilidad,
tú pisaste cemento recién esparcido,
adorarte requiere tanta ingeniería como parpadear,
solo aparta las uñas de tu boca, y no tendré nada que pedir.

Es el efecto de tener poros como gargantas,
me hace falta espacio donde poder escribir,
ya maldigo haber gastado dos líneas en justificar todo esto,
maldigo una tercera y una cuarta en maldecir,
y estos poros como gargantas me permiten engullir,
pero engullir es un exceso, y todo termina por salir.
Cuando no escribía pensando en ti, te intuía,
eres una forma de ser que andaba huérfana de músculo y hueso,
ahora que se te puede admirar, activas y haces circular lo que brota de estos poros,
poros ambiciosos, hiperactivos, indomables,
no pienso apuntar hacía otra dirección, nada quiero desperdiciar,
poros que lo expulsan todo a la superfície,
mece la tranquilidad cada sensación que desemboca,
poros demasiado grandes cuando hay algo que aparentar,
pero que hace tiempo que resultan sensacionalmente liberadores.

Si esto fuera 1998, esta letra estaría troceada en notitas,
las guardarías en un bolsillo y las enrollarías en tus dedos, camino a casa,
tu cajón secreto sería una selva de papel,
y madrugarías impaciente, sin darte cuenta del sueño, pensando en otro mensaje más.
Esto es tiempo más tarde, las manos no escriben,
me erizo ante el sonido de la ropa frotando con tu piel,
nunca me dió por hablar, y pasará de nuevo,
pan mojado en la yema del huevo,
esta es otra lucha, pero también hay que desenvainar,
hundir el arma hasta donde logre alcanzar,
y, seguro, tras la guerra, alguien no sobrevivirá.
Como una esfinge de acero convertida en arcilla,
desprovista de tu filosofía; patalogía: hipocondría emocional,
no me importa que estés inquieta por no ver normal tanto tiempo sin que algo salga mal,
tu piensas demasiado, y yo sigo aquí.

No dejes de sonrojarte todavía,
aún tengo mucho que decir sobre ti,
esto te pasa por contarle a tus amigas que tu chico escribe poesía,
jódete, con cariño,
sabes que nunca seré desagradable contigo,
solo que ahora hablo en alto, y coincide con que escuchas.
Ayer, mientras volvías del trabajo, me quedé a solas con Susanna,
tu hermana me explicó lo de su novio y el motel,
de cómo se quedaron dormidos en lugar de vestirse, y el amo vino a aporrear la puerta de la habitación,
luego, lo comentaron por la calle, avergonzados y sorprendidos,
y rieron, rieron, rieron,
rieron, rieron, y rieron más,
también quiso saber qué es lo que me engancha de ti,
yo, para abreviar: "que tiene una belleza elegante, no explosiva,
de las que el tiempo nunca logra estropear."

Me alegra saber que la estampa nunca la dibujé,
tú, yo, las leónidas, y sin viento, además,
un lago que esconde cuerpos escamados,
estaba tan bien afeitado que preferías acariciarme a besarme.
De vuelta, la agotada noche de verano nos acompaña a la estación,
miramos a los guapos y a las guapas que se cruzan con nosotros porque es agradable,
relacionamos las conversaciones de la gente que habla por el móvil en un mismo lugar,
sabemos que no debemos ofuscarnos por nada, nos podemos encontrar de todo.
Estando ciego ante ti, distingo ciertas sombras alrededor,
veo a la violencia innata de las personas reinar,
tipos que disfrutan de que otros coman de su mano,
las ciudades con muros restan oscurecidas,
la vida te deja los dedos marcados en la mejilla,
los pájaros no cantan, o, por lo menos, no quiero ser tan duro con los vecinos,
y el mundo sigue siendo bien feo, pero eso ya es de nacimiento.