viernes, 12 de junio de 2009

Galaxia con su primer sol

Galaxia con su primer sol (julio 2008-marzo 2009)

Tu timbre es un tabú resultado de la incomprensión,
tan real como el tacto,
surgiste de la necesidad de combatir al sinsentido,
e hiciste amistad con complicadas compañeras de viaje.
Hay abismos en el cielo y marcianas profundidades,
trincheras de madera donde se vuelven polvo los despojos,
la pesadumbre es mi naturaleza,
me sabe bien y me hunde.
Tu voz, enlatada en toda clase de formato,
tu aspecto, plasmado en millones de fotografías,
toda la vida como vida, y aún un misterio,
no te miraré con obscenidad,
aunque sea la única forma obscena de mirar,
al final seré tuyo,
creeré que eres mía.

Postergada hasta que tenga un momento para pensar en ti,
aunque, tarde o temprano, sabemos que va a suceder,
no, para qué engañarse, no dejo de pensar en ti,
cometeré mil errores antes de volver a negar la verdad.
A algunos embriagas; a otros, eres espetada,
no hay dos como tú,
solo otra diferente,
y acordásteis ir a medias con el botín.
Paradójicamente, tienes corazón,
cuando late, suena como el silencio,
siempre marcas tus huellas en los mismos agujeros,
eso es algo que me tendrás que explicar,
siempre y cuando, claro, se te pueda preguntar,
no eres ninguna competición,
pero tienes el reto en el rostro.

Espero que no seas una diosa,
o me tendré que hacer talibán,
la pasión cegadora me hará escribir versos lamentables como estos,
versos pobres en sentimiento, sin voz,
y ¿no me querrás tanto mal?
Seguro estás libre de moralidad,
tu omnipotencia no puede ser divina,
amansas el murmullo de la sangre que circula,
e intuyo que conoces al reposo y me lo puedes presentar,
y sabrás que es cuestión de hábito que deje de impresionar,
qué rabia y qué alivio que siempre se imponga tu decisión.
Los años saben que ha surgido tantas, tantas veces esta idea...
ideas que son cábalas si no las guía una decisión,
pero tampoco sería mala opción pasar por fin a la acción,
abeja reina, déjame zumbar en tu colmena.

Me podía fiar de mi mismo antes de que todo se fuera al traste,
el humor era hábil y domesticaba tanta amargura,
desaparecido en combate, se ha vuelto arisca y contestona,
está afilada, y consigue herir,
y no entiende qué lógica siguen las reglas del juego en esta casa,
se esfuerzan en vender tragedia de un hecho,
es otra forma de hacer carnaval con un sufrimiento fatuo.
Veo caer la aguja del reloj y recuperar el pulso,
es el ágape inacabable del segundero celador,
ya dejé de considerar momentos bajos este ánimo residente,
a buen entendedor, incluso palabras mal expresadas.
Los invitados de piedra estan convencidos de que faltan medicinas,
persisto porque sé que no hay droga que lo esconda,
no hay mujer especial ni buena notícia que lo arregle,
solo tú sabes cómo, querida.