jueves, 24 de marzo de 2011

GAL y Matías

--GAL y Matías (abril-julio 2009)--

La psique ensordecida por el metal,
también es una pistola en la sien,
los espejos reflectantes están encarados,
su panorama, pues, les resulta familiar.

Han querido echar tierra de por medio,
pero no hay entierros para la conmoción,
así como las llagas laten al untarse de sal,
las cicatrices en los labios son las que marcan a una persona,
y ¿cómo olvidar la palangana y el saco?
¿cómo olvidar el destornillador, el anzuelo, y el puño americano?

Da igual que estés libre de culpa,
mejor que no te acerques,
tu sola presencia se vende como vandalismo,
más que ser captores de asesinos,
se diría que intentan ser verdugos de un sentimiento.

¿Por dónde vienen las hostias? ¿por dónde vienen las hostias?
no lo sabe ni el que las recibe,
porque no vienen de un solo lugar.
Matías ve a viejos conocidos en fotos y reportajes,
aún tienen el espanto en el rostro,
logra vivir con ello, se ha convencido de que era una guerra,
pero cortar un problema de raíz no es hacer un agujero en la tierra.

Ahora vive en el sur,
patrulla un pueblo mediano fácil de controlar,
en agosto se jubilará,
le espera la playa y la tranquilidad,
su mujer nunca le ha preguntado nada,
sus hijos estudian en la capital,
y sabe que su legado está a buen recaudo,
los que formó lo siguen haciendo.

miércoles, 16 de marzo de 2011

El rock 'n' roll es la excusa

--El rock 'n' roll es la excusa (febrero-noviembre 2010)--

Porque tú no estabas
tuve que empezar a cantar en voz baja,
imponer esta autarquia,
perderme liberándome en mí.

Solo hablamos en conciertos, pero es lo de menos,
el rock 'n' roll es la excusa para volver a vernos,
sujetos a las sombras deformadas por los focos,
la rotundidad de la belleza carnal achucha nuestros ojos,
nos enamoramos a primera vista,
lástima que siempre parpadeemos,
la mujer es otro ser humano despreciable,
pero con el que se puede tener sexo,
aunque un viejo trillado nos puntualice:
"dejad las mamadas para las profesionales,
nunca sabes cuándo te cruzarás con una loca"
.

Cada día se lo explico a mi antipatía,
eres un buen argumento para la filantropía,
desdibujamos los sueños engañados de la gente,
no hay por qué esconderse de Barcelona.

Y es otro concierto que empieza con retraso,
hablamos del ruido y del bajo,
de la que baila hasta los aplausos,
ropa barata,
zapatos caros,
que este grupo es malísimo, y la posición no da más de si,
que ésa no lleva sujetador, lleva una estantería,
y, al volver con otra cerveza, te encuentro observando el techo,
con los ojos clamando, interpelantes,
si supieras lo modesto que eres cuando hablas del cielo...
te tienen reservado el espacio.

Piconadora de psiques enfermas,
no garantiza salir indemne de su lectura,
tú ya lo sabes,
escribo para los que no conozco por cuestiones de integridad,
escribo antes de que el entusiasmo sea sangre perdida,
las noches que esquivé ensombrecen estas líneas,
pese a la satisfacción de haber hecho las cosas con fe,
y la fe es fe porque no te da garantías.

Juego con la lógica en llamas,
el silencio es la brecha hacia la locura,
los pensamientos cambian como hojas de un libro giradas por el viento,
tú no naufragues con el llanto,
cada vez que pienses en dejarlo
haz una última por nosotros,
y por el talento y la sensibilidad de las generaciones futuras.

Ya no disponemos de descuentos culturales por ser jóvenes,
pese a ser más pobres ahora que a los veinte,
¿enloquecimos por el camino
o se ha aflojado la venda en nuestros ojos?,
los esporádicos no tienen la más mínima idea,
hablan sobre lo que no sienten,
la rutina los tenga en su gloria.

Negamos al frío frente a la mesa de sonido,
te cae el vaso al suelo, y pierdes los estribos,
viene un loco y te suelta: "no te enfurezcas, chico,
¿no ves que, si la vida te gira su cara,
es porque está bailando contigo?"
,
tú te apartas de la luz como si nada,
yo sigo sin lograr explicarlo,
cabrones, os quiero, etc.

lunes, 14 de marzo de 2011

Amanecer de un mal amante

--Amanecer de un mal amante (abril-mayo 2009)--

Marcia no tiene ropa para la lluvia,
se viste dos veces al día,
cuelga una manga de la cesta,
deja una estela mojada.

Meo fuerte, y el chorro da en la tapa,
no está bien, pero es peor parar,
termino, y me proveo de papel higiénico,
logro limpiar todo el estropicio.

La habitación, como sacada del bolsillo,
siempre tarda en vaciarse tras ser abandonada,
los surcos de la persiana bajada dejan entrever la fortuna del mundo,
mis bambas pisoteadas junto a las patas de la cama,
y me visto tras recoger los calzoncillos hechos un ovillo,
la ropa se adhiere a la piel por el sudor reseco,
su olor es penetrante y concentrado.

Marcia es otra en silencio,
¿cuántas de ellas habrá?
recién levantada su pelo se enmaraña más,
come tostadas, hojeando un diario de anteayer,
“nada nuevo”, dice que dice cuando me intereso,
luego me pregunta si ahora iré a recoger las camisetas,
respondo que sí, pero ya le había dicho que iba a pasarme por la tarde,
me ofrece desayunos y los rehúso con naturalidad,
sigue con el diario y la tostada por la mitad,
me fijo de nuevo en sus tetas, porque no se las volveré a ver,
está claro, para qué otras señas,
anoche no le explotaron las venas pequeñas,
así que me despido, y pido por mi paraguas,
se levanta y me lo trae, se para en la ventana, mientras me pongo la chaqueta,
y dice, mirando al cielo: “no se cansa de llover”.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Cine al salir de la sala

--Cine al salir de la sala (abril-junio 2009)--

Fue hace nada,
salí del refugio, y refrescaba,
las cornisas babeaban una vez escampadas las nubes,
otra noche hermosa con la muchedumbre secuestrada.

Las profesionales se repartían a ambos lados de ronda Sant Antoni,
yo hacía slaloms para no crear falsas expectativas,
tomaba callejones con adoquines que se evitaban,
cruzaba por las Ramblas, y parecían abandonadas,
dejando atrás Portal de l’Àngel también se perdía la iluminación permanente de incontables comercios,
el mendigo de Via Laietana gritaba a los que cruzaban en rojo: "que os vais a matar!",
y, como toda persona insalubre, olía a yogurt.

La ciudad respiraba sin sus mejores galas,
menos escaparate al mundo,
más llamar a las cosas por su nombre,
cuando Barcelona se reconoce, Barcelona es mejor.

Horta no es otra cosa,
tan solo vistas a las afueras y dos grados menos de temperatura,
los cincuentones del barrio que cierran los bares meaban entre containeres como quinceañeros,
tras nosotros, la pareja de bolivianos aún reía por lo acontecido en el metro,
coincidimos los tres a la salida, y él tomó mi mano creyendo que era ella,
su chica exclamó: "oye, ganchito, ¿que te quieres ir con éste?",
y el vacilaba, avergonzado, porque no se quería ir con éste.

Iba pensando en la treintañera con pelo corto y ojos de avellana de la nueva peluquería, cuando vi a Francisco,
apuraba un cigarrito antes de subir a casa, mientras observaba las flores de la vecina,
estas rebosaban por los barrotes del balcón,
como exhaustas de pedir auxilio al jardín que queda delante,
a nuestros pies, un gato callejero se escondía bajo un coche por seguridad,
tan ingenuo que dejaba su cola a la vista, junto a una rueda,
el anillo del llavero empezó a voltear por mi anular,
y en la intimidad del pasillo, todo quedó atrás.