jueves, 23 de junio de 2011

Las señoras de la limpieza

--Las señoras de la limpieza (noviembre 2009)--

“En el país de los ciegos
el tuerto es el rey, y los bizcos sacan tajada”
,
comentan las señoras de la limpieza, que de esto saben un rato,
decodificando en el tono a panolis y villanos,
siempre bajando la voz en los momentos delicados.

Algunas no renuncian a la coquetería,
a otras la decrepitud ajena les absorbió la frescura,
les gastó la juventud,
pero todas agradecen tu educación (mamón),

empezaron por cuenta propia, cobrando en negro de particulares,
se pasaron a la empresa privada tras encontrarse al primer insolvente,
y descubrieron que el salario son los huesos que dejan las deducciones,
les pasaron un horario, se dejaron organizar,
les asusta tener que coger la baja,
como si la enfermedad dejara escrito ”rescisión” en el vaho del cristal.

Empujan sus carritos por el pasillo a horas desplazadas,
acceden a los despachos altivos de los jerifaltes,
desempolvan los cd's de jazz sin desprecintar de la estantería,
acompañan con un periódico las bolsas de basura que gotean,

sus hijos estrenan ropa cada temporada,
se divierten solo lo justo al salir, como si más les supiera mal,
y cuando sus madres rompen o manchan algo, no les ponen el 'Rubber Soul'.

Improvisan percheros con los palos de las fregonas,
se cambian por turnos en el cuarto de los trastos,
van al servicio antes de irse, y la basta suelta: “estás meando o es que has acabado de fregar?”,
el conserje catalanista las despide a la salida,
no es de los que quiere hacer negocio con la independencia,
es de los ingenuos,
y las señoras de la limpieza regresan a casa,
a seguir con las tareas de su jornada.

martes, 14 de junio de 2011

El hombre que pelaba cebollas

--El hombre que pelaba cebollas (diciembre 2010)--

La expansión de la extensión de admisiones de nuevos planes de pensiones se da en condiciones de obtención de divisiones o porciones de gestión de camiones con munición y soluciones sin restricción ni de dimensiones ni de pasiones de destrucción, opción de naciones bastiones de la explotación con comisiones en regiones cuya normalización de prohibiciones, corrupción, indefensión, y persecuciones se da en toda situación o relaciones, con sumisión y profesión de las obligaciones, sin comunicaciones para la asociación y concepción de sublevaciones, solo fagocitación de poblaciones en posición de indefensión ante imposiciones cuya traducción en devastaciones va de la troceación de articulaciones hasta licuaciones y trepanación, notificaciones de aniquilaciones en pos de lucraciones con la consumación de inversiones de la población de sus naciones, y la manipulación y la publicitación de las opiniones sin posición en la rendición como elucubraciones de argumentación con intenciones de confusión y caotización, siendo suya la vocación de generación de confusiones, discusiones entre los peones, y bendiciones de lobotomización, prisiones sin visión de sus limitaciones, facciones de esterilización en todas las transmisiones, extradiciones de barones, desalinización de convicciones, mistificación de la remuneración, crispación sin puntualizaciones, suplantación de funciones por confrontación ante las indicaciones, defunciones en malecones, relativización por transfusiones, reuniones, negociaciones, rectificaciones, cancelaciones, redistribución de asignaciones, exasperación, venéreaización de asunciones, y un montón de transcripciones de pronunciaciones con profusión de "-ón" y "-ones", y tu misión: educación, distracciones, diversión, gratificaciones a la discreción, la inmolación de las revelaciones, y la ilusión de que no los decepciones, porque, luego, sabes lo que viene, ¿lo sabes, no? conversaciones, emociones, lesiones, conversiones, procreaciones, apariciones, comuniones, felaciones, manutenciones, siendo el colofón los que nos hacen silbar la canción que les sale de los cojones.