viernes, 15 de julio de 2011

Lesivo

-- Lesivo (junio-julio 2009)--

El coche atraviesa un chubasco,
las gotas escalan el parabrisas,
un tumulto de nubes descargando y ocultando el espacio,
centellas en su interior,
es la electricidad de cualquier desequilibrio,
invisible infalible, lesivo,
como el de los que se despellejan creyéndose invadidos por hormigas,
magullados por la convivencia enajenadora,
por su incomprensión infranqueable.

Que no te engañen los testimonios,
no hay vida útil con los sentimientos amordazados,
solo respirar y dejar pasar los días,
eso también lo puedes hacer sin respirar,
sin una bestia indomable que te agarre del corazón,
somos esclavos de nuestra propia sangre.

Llegan envueltas en una bruma concentrada,
las voces de otras habitaciones parecen tener cemento en la garganta,
atraviesa el piso de puntillas para no inquietar a la vecina,
se sostiene con los brazos alzados y no quiere cerrar los ojos,
su cerebro es el bicho tras las cortinas,
acechante su hábitat,

y no queda otro remedio que ir en busca de la belleza,
encontrarla, captar su atención,
admirarla, agarrarse a ella,
acosarla de la peor de las maneras,
acojonarla, y ser arañado,

porque la vida es una estupidez,
es tan estúpida que hay que pasarlo bien para que valga la pena,
solo dura hasta que se gasta,
es para morirse de risa.

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